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Animales sanos 39

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Resúmenes de
investigaciones
Bacteria
engañosa. Una bacteria supuestamente inocua ha causado enfermedad
grave en los pavos.
Conectando los
puntos. Nueva información sobre la relación entre compuestos
químicos y la toxicosis por festuca.
Luchador
feroz. La hormiga de fuego es un competidor muy fuerteaun en su
tierra natal.
Una
combinación poderosa. Científicos combinan dos estrategias
para impedir la extensión de la hormiga de fuego.
Parando
las picaduras. Dos compuestos en la hierba gatera pueden desanimar las
moscas del establo de picar el ganado bovino.
Reparación
del paladar hendido. Investigaciones de las plantas venenosas han llevado a
nuevas técnicas para tratar el paladar hendido.
Una carga
pesada. Científicos descubren niveles más altos de
patógenos en abejas de miel afectadas por el desorden del colapso de
colonias.
Virus
beneficiosos. Enzimas de virus podrían promover la salud del ganado.
Pastos
problemáticos. Plantas podrían servir como huéspedes
para un virus transmitido por los saltamontes al ganado bovino.
Vacunas
comprometidos. Una infección parasitaria puede comprometer la
eficacia de una vacuna para los puercos.
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Número 39, octubre 2009
Sobre este boletín
Prediciendo cambios en las enfermedades transmitidas por
parásitos y vectores
El cambio climático podría tener un impacto mayor directa e
indirecta en la salud de animales a causa del impacto en los parásitos y
vectores que propagan enfermedades, según Eric Hoberg, quien es
zoólogo con el Servicio de Investigación Agrícola (ARS) en
el Centro Henry A. Wallace de Investigación Agrícola mantenido
por el ARS en Beltsville, Maryland. Hoberg es el conservador principal de la
Colección Nacional Estadounidense de Parásitos.
El cambio climático puede alterar la relación entre un animal
y los parásitos y vectores. Estos cambios pueden influir en dónde
los parásitos y vectores medran, causando que algunas regiones
geográficas sean más o menos apropiadas para ellos. El cambio
climático también puede alterar la incidencia y la
duración de la amenaza representada por los parásitos y vectores
a los animales agrícolas.
El clima puede determinar la distribución, la transmisión y la
evolución de los patógenos, y puede influir en los factores
asociados con las enfermedades emergentes y cómo los animales responden
a esas enfermedades. Cambios ambientales significativos han sido bien
documentados en las décadas recientes, y algunos de estos cambios
están causando problemas para el ganado.
Hoberg es uno de muchos científicos del ARS que están
investigando el impacto probable del cambio climático en los
parásitos agrícolas y los vectores de virus. Estas
investigaciones están generando información que podría
ayudar a los productores del ganado a preparar para y responder a las amenazas
aumentadas de enfermedades.
En un estudio, Hoberg colaboró con varios científicos
canadienses en investigar la influencia del cambio climático en algunos
gusanos del pulmón (Protostrongylus stilesi) que infectan los
mamíferos árticos. Aunque no había observaciones previas
de estos gusanos del pulmón en los bueyes almizcleros, los
científicos los observaron en algunos bueyes almizcleros que comparten
hábitat con las ovejas de Dall. Cambios ambientales que resultan en
contactos más frecuentes entre los animales podrían llevar a
poblaciones más grandes de los parásitos.
Cambios climáticos alteran las fronteras entre especies
diferentes y entre las tierras manejadas y naturales, dice Hoberg.
Cuando estas fronteras se derriban, es posible que los patógenos
puedan trasladarse a otros huéspedes.
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Los bueyes almizcleros
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Los bueyes almizcleros no son animales agrícolas importantes en
EE.UU., pero su interacción con los gusanos del pulmón y las
ovejas de Dall podría ser estudiada para establecer modelos predictivos
que podrían ayudar a los productores de animales en EE.UU. a entender
mejor cómo los patógenos se trasladan entre huéspedes.
El cambio climático también puede influir en los insectos que
transmiten enfermedades. En el Laboratorio de Investigación de
Enfermedades Animales Transmitidas por Artrópodos (ABADRL por sus siglas
en inglés) mantenido por el ARS en Laramie, Wyoming, los
científicos están investigando varias enfermedades propagadas por
vectores, incluyendo la lengua azul y la fiebre del Valle del Rift (RVF por sus
siglas en inglés).
En los años recientes, hemos observado una incursión del
virus de la lengua azul en Europa, pero nadie ha determinado si esta
incursión es afectada por el cambio climático dice Bill
Wilson, quien es microbiólogo con ABADRL.
Varios factores influidos por el cambio climático podría
explicar la propagación del virus de la lengua azul, según
entomóloga Kristine Bennett en ABADRL. Las temperaturas aumentadas
podrían permitir que Culicoides imicola, el cual es el vector
principal de la enfermedad en Europa, pueda habitar un área
geográfica más grande. Las temperaturas más altas
también podrían facilitar la replicación del virus, en
potencia causando que las poblaciones indígenas de Culicoides
puedan propagar la enfermedad. Y las temperaturas más cálidas
durante el invierno podrían permitir que poblaciones más grandes
de Culicoides puedan sobrevivir el invierno, extendiendo su influencia.
Otros factores tienen un papel en el caso de RVF, la cual es una enfermedad
viral que ocurre en África y recientemente se ha extendido más
alla de las fronteras del continente a la Península Arábiga.
Los brotes de RVF son estrechamente conectados con la variabilidad
cíclica global causada por el fenómeno llamado El
Niño/Oscilación del Sur (ENOS), particularmente la lluvia y las
inundaciones, dice Ken Linthicum, quien es director del Centro de
Entomología Médica, Agrícola y Veterinaria mantenido por
el ARS en Gainesville, la Florida. Éstas introducen el virus en
las poblaciones del ganado por medio de facilitar el empollamiento de huevos de
mosquitos infectados con el virus, los cuales están presentes en el
suelo.
Nuestras investigaciones no se han enfocado en las tendencias
climáticas, pero sí sabemos que las temperaturas elevadas en la
superficie del mar, tales como aquellas asociadas con los ciclos del
Niño, son relacionadas con las lluvias fuertes y las inundaciones, que
son relacionadas con los brotes de RVF, dice Linthicum.
Linthincum fue líder de un grupo de científicos que
desarrolló un modelo que, en el 2006, predijo exitosamente un brote de
RVF en África varios meses ante de la ocurrencia del brote. Este aviso
temprano ayudó a las organizaciones internacionales de ayuda a aumentar
su vigilancia de enfermedades y realizar programas de información para
el público, vacunaciones para animales, y control de insectos. Desde
entonces, el modelo ha predicho brotes en África del sur, Sudán,
y el Cuerno de África. Herramientas tales como este modelo
podrían ser imprescindibles para la detección temprana y el
control de RFV, en caso de que este virus entre en EE.UU.
Desde los años cincuenta, las boyas oceánicas y los
instrumentos de observación por satélite han documentada
claramente los aumentos en las temperaturas de la superficie del Océano
Indio. Linthicum y sus colegas creen que estas temperaturas aumentadas y las
lluvias relacionadas llevan a brotes más pequeños y más
frecuentes de RVF.
Cuando los brotes grandes sí ocurren, tienen tendencia a ser
más grandes y más extendidos que aquellos observados en el
pasado, dice Linthicum. Esta información podrían ayudar a
los desarrolladores de políticas a movilizar los intentos de respuesta a
los brotes.
Todavía no hay una comprensión completa de los efectos
potenciales del cambio climático, dice Cyril Gay, quien es
líder del programa nacional del ARS sobre la salud de animales.
Pero las pruebas sugieren que la salud de animales podría ser
afectada por las temperaturas aumentadas del aire y de los océanos. Para
proteger el ganado estadounidense contra las enfermedades transmitidas por
parásitos y vectores, los científicos tienen que realizar
investigaciones en muchos frentes.
La vigilancia regular proveerá información actualizada sobre
los cambios en las poblaciones de patógenos. Las investigaciones de
campo y de laboratorio ayudarán a revelar cómo el cambio
climático influye en las características de los patógenos,
y los modelos ayudarán a los investigadores y los productores a predecir
y hacen planes para combatir las amenazas patogénicas. Con una red
nacional de laboratorios y una historia de investigaciones innovadoras sobre
patógenos, ARS puede proveer las investigaciones, la pericia y las
herramientas para combatir cualquier amenaza de enfermedad transmitida por
parásitos y vectores que ocurre como resultado del cambio
climático global.
Para obtener más información sobre las investigaciones del ARS
relacionadas con los parásitos y vectores de enfermedades,
póngase en contacto con
Cyril
Gay,
Eileen
Thacker y
Dan
Strickman, líderes de los Programas Nacionales Números 103
(Salud de Animales) y 104 (Entomología Veterinaria, Médica y
Urbana) del ARS.
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