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Animales sanos 42

Número 42, julio 2010 Sobre este boletín
Científicos ayudan a los productores del ganado a
proteger sus manadas contra el estrés por calor
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Resúmenes de
investigaciones
Antibióticos
en el estiércol. Científicos del ARS están
estudiando cómo la oxitetraciclina, la cual es un antibiótico
usado en animales, se descompone en el estiércol del ganado bovino.
Algas para
mejorar la calidad de agua. Las algasya bajo consideración
como una fuente de biocombustiblepodrían ser usadas inmediatamente
para quitar el nitrógeno y el fósforo del escurrimiento de
estiércol del ganado bovino.
El pollo
orgánico. Una granja avícola mantenida por el ARS en
Fayetteville, Arkansas, ha recibido certificación como una
operación orgánica.
Menos malezas,
más vacas. Una calculadora disponible en línea y
desarrollada por un científico del ARS para estimar las poblaciones de
malezas puede informar a los rancheros sobre los aumentos posibles de pastos
para el ganado bovino con la eliminación de uno o dos malezas invasoras
exóticas en los pastizales.
El ganado
bovino y los urogallos de las artemisas. Científicos del ARS en
Oregón están estudiando cómo el ganado bovino pastante
afecta el hábitat del urogallo de las artemisas en las tierras de pasto
del desierto alto. |
El ganado bovino parece contento, pasteando plácidamente en los
pastizales o alimentandose con el maíz en los corrales de engorde a
través de las Llanuras Centrales de EE.UU. Pero si es el verano, los
animales son conscientes del calor del sol, y ese calor puede ser brutal.
Como sus homólogos humanos, el ganado bovino no requiere un
meteorólogo para determinar si el tiempo es demasiado caluroso. La
mayoría están muy incomodas, y buscan un sitio fresco en la
sombra para aliviar el estrés por calor.
Los animales individuales reacción de manera diferente al calor,
pero en los peores casos, el ganado bovino que sufre del estrés por
calor puede perder su apetito o tener una tasa disminuida de crecimiento,
aumentado su propensión a enfermedades o aun la muerte.
Quizás parece muy obvio que el ganado bovino requiere alguno tipo
de sombra para protección contra condiciones peligrosas, pero un grupo
de investigadores del Servicio de Investigación Agrícola (ARS)
tuvo un interés particular en determinar más precisamente la
cantidad necesaria de sombra, y los mejores tipos de refugios para mejor
satisfacer las necesidades de los animales mientras protegiendo las ganancias
de los productores.
Los estudios de los investigadores tienen tres componentes principales:
análisis de la propensión del animal al estrés por calor;
identificación de los factores ambientales contribuyentes, y
evaluación de técnicas de manejo para combatir el estrés
por calor.
Un estudio analizó varios factores que influyen en la tasa de
sudor en diferentes razas del ganado bovino. Esto es importante porque el
ganado bovino, similar a los humanos, suda para refrescarse. Los resultados
mostraron que el color de pelo del animal, la velocidad del viento, el acceso a
la sombra, y la raza pueden influir en la reacción física del
animal al estrés por calor.
Por ejemplo, los científicos observaron que el ganado bovino de
la raza Angus adaptado a las condiciones ambientales en Kansas tiene una
temperatura corporal más alta que la de los animales adaptados a las
condiciones ambientales en la Florida. Aunque genéticamente similares,
el ganado bovino en Kansas tiene una tasa más irregular de sudor. Esto
sugiere que el ganado bovino de la Florida es más bien adaptado a los
climas más calurosos.
Para crear un modelo más preciso, científicos Roger
Eigenberg y Tami Brown-Brandl en el Centro Estadounidense Roman L. Hruska de
Investigación de Animales para Carne, mantenido por el ARS en Clay
Center, Nebraska, colaboraron con ingeniero John Nienaber en analizar los datos
meteorológicos de las olas de calor importantes, y identificar factores
ambientales que contribuyeron a índices altos del estrés en el
ganado bovino.
El resultado fue un modelo de estrés por calor que incorpora
predicciones de temperatura, humedad, intensidad del sol y velocidad del
viento. El modelo predice cuando hay más probabilidad de estrés
por calor causado por las condiciones ambientales, y muestra la
información en un mapa fácil de leer y codificado por color que
incluye los estados de Dakota del Sur, Nebraska, Iowa, Kansas, Misurí,
Oklahoma, la parte norteña de Texas y la parte occidental de Colorado.
Este mapa está disponible en línea en:
http://www.ars.usda.gov/main/docs.htm?docid=20426

David Jones (izquierda), quien es ingeniero con la Universidad de Nebraska en Lincoln, y ingeniera Agricola Tami Brown-Brandl desarrollaron un modelo que evalúa las características de animales individuales y provee información sobre la propensión de cada animal al estrés por calor.
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La disponibilidad de más información sobre los beneficios
potenciales y las desventajas de varios métodos de aliviar el
estrés puede ayudar a los productores a decidir cómo responder a
las situaciones peligrosas relacionadas con el calor. Por consiguiente, los
científicos también han evaluado una de las opciones más
comunes de manejocomparando la eficacia de cuatro telas de sombra
comercialmente disponibles para proteger el ganado en los corrales exteriores.
Ellos descubrieron que todos los materiales redujeron el estrés
por calor del ganado bovino, y cuanto más es el porcentaje de
radiación solar bloqueado por la tela, tanto más es la eficacia
en reducir el estrés. El material usado típicamente en las vallas
de nieve fue el menos eficaz, proveyendo alguna sombra pero todavía
permitiendo la penetración de la luz del sol, mientras los refugios a
base de la tela de polietileno para bloquear la radiación ofrecieron la
más protección.
Sin embargo, todos los refugios de tela ofrecieron alguna
protección que podría reducir la tasa de respiración y la
temperatura corporalaun la valla de nieve, que es menos costoso que los
otros materiales.
"Basado en estos resultados, podemos concluir que el uso de refugios es
un método eficaz de reducir las pérdidas relacionadas con el
estrés por calor", dijo Brown-Brandl.
Tales investigaciones han sido imprescindibles en el desarrollo de
herramientas y prácticas de manejo para ayudar a los productores a
combatir el calor. Y esto ofrece alivio no sólo para el ganado bovino,
sino también para las personas que trabajan con los animales.
Tami Brown-Brandl, Roger Eigenberg y John Nienaber trabaja en el Centro
Estadounidense Roman L. Hruska de Investigación de Animales para Carne
en Clay Center, Nebraska. Para obtener más información sobre esta
investigación, póngase en contacto con
Mark
Boggess, líder del Programa Nacional Número 101
(Producción de Animales para Alimento).
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