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Las tormentas de polvo en Texas, con vientos de
hasta 40 millas por hora, causan daños a las plántulas de
algodón cada año. Foto cortesía de Wienan Chen con el
ARS. |
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Los científicos del ARS están
estudiando el impacto de los chorros de arena en la fotosíntesis y la
respiración total de las plántulas de algodón. Esta
información proveerá nuevos conocimientos sobre los mecanismos
fisiológicos de los daños y la recuperación de las
plantas. Foto cortesía de Cathy Lester con el ARS.
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Estudios sobre los efectos de los chorros de arena
en las plantas de algodón
Por
Don Comis 26 de
enero 2010
Algún día los criadores de plantas tendrán la
opción de escoger plantas de algodón que pueden tolerar mejor los
chorros de arena causados por el viento, según un científico del
Servicio de
Investigación Agrícola (ARS).
Fisiólogo de plantas
Jeff
Baker con el ARS está probando el impacto de los chorros de arena en
el crecimiento de las plántulas de algodón. Su objetivo es
desarrollar plantas que pueden cicatrizarse más rápidamente y
mantener su rendimientos después de sufrir daños causados por los
chorros de arena.
Baker, quien trabaja en la
Unidad
de Investigación de la Erosión Eólica y la
Conservación de Agua mantenida por el ARS en Big Spring, Texas,
está estudiando los efectos de los chorros de arena no sólo en
los tallos y las hojas, sino también en las raíces de la planta.
Big Spring está en la región de EE.UU. donde
ocurrió la sequía 'Dust Bowl' durante los años treinta, y
donde las tormentas localizadas con chorros de arena todavía devastan
las plántulas de algodón. La temporada de vientos fuertes
comienza en noviembre y continúa hasta los fines de mayo cada
año. Los vientos erosivos, con velocidades hasta 40 millas por hora,
levantan y arrojan partículas de suelo. El efecto en las
plántulas es semejante al efecto de usar un aparato de chorro de arena
en una planta.
Utilizando un túnel de viento, Baker y sus colegas sometieron
plántulas a un viento de 30 millas por hora cargado de arena. Los
investigadores estudiaron los efectos en las plántulas inmediatamente
después del tratamiento, y después de dos semanas y cuatro
semanas. Ellos descubrieron que durante las primeras dos semanas, las
plántulas transfirieron su actividad del crecimiento de raíces y
hojas a la reparación y crecimiento de los tallos dañados. Para
la cuarta semana, el crecimiento de la planta ha vuelto a normal, con niveles
iguales de actividad por toda la planta.
Los chorros de arena causados por el viento tienen efectos en la
planta semejantes a los de la poda: la pérdida de hojas y una tasa
reducida de fotosíntesis. Pero diferente de la poda, la abrasión
por la arena revienta las células de la planta, exponiendo la planta a
los efectos temporales de sequía inducidos por un aumento en la tasa de
respiración de la planta y daños posibles a las aberturas
pequeñas llamadas estomas en la capa externa de los tallos y las hojas.
Más pruebas se necesitan acerca de los efectos de la
abrasión por la arena en la fotosíntesis y la respiración
de las plantas de algodón para comprender los mecanismos
fisiológicos de los daños y la recuperación de la planta.
Los hallazgos de esta investigación fueron publicados en la
revista 'Agronomy Journal'
(Revista de Agronomía).
ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del
Departamento
de Agricultura de EE.UU.